lunes, 13 de octubre de 2008

China:"un solo hijo"

La política del Hijo Único en China es un tema que plantea opiniones muy variadas, pero desde la perspectiva occidental lo más habitual es que se entienda como una medida autoritaria que limita los derechos del individuo en la toma de decisiones tan importantes como es la creación de una familia. En cambio si hiciésemos un sondeo entre la población europea, por ejemplo, es bastante probable que un alto porcentaje opinase que China debería controlar de alguna manera el crecimiento de su población, ya que de seguir así, el número tan elevado de ciudadanos chinos que cada vez tiene más posibilidades económicas, se traduce en un consumo de los recursos naturales mundiales incompatible con un desarrollo sostenible como el que se propugna en la actualidad.

Esta política se lleva empleando desde el año 1979, y las autoridades calculan que China tiene un total de aproximadamente 400 millones de personas menos que si no se aplicasen estas medidas de control demográfico.

Como su nombre indica la política del hijo único consiste en que cada pareja puede tener solamente un hijo. Aunque hay una serie de excepciones importantes, por ejemplo, esta medida no se aplica a la población perteneciente a las cincuenta y cinco minorías étnicas así catalogadas por el Gobierno chino, las cuales pueden llegar a tener dos hijos en las zonas urbanas y hasta cuatro en las rurales. En ciertas provincias se permite también la posibilidad de tener dos hijos si ambos progenitores son a su vez hijos únicos. También se han hecho excepciones más puntuales, como la relacionada con el reciente terremoto de Sichuan, por lo que los padres que perdieron a su hijo en este desastre podrían volver a tener otro. Otra excepción que es realmente llamativa es la posibilidad en las zonas rurales de tener un segundo hijo si el primero ha sido una niña. En esta cuestión tiene mucho que ver la tradición confuciana por la que el apellido de la familia se hereda a través del hijo varón, ya que la hija al casarse abandonaría su familia para vivir y cuidar a la de su marido. Esto provoca que sobre todo en las zonas más pobres y menos urbanizadas del país, los nacimientos de niños son anormalmente muy superiores a los nacimientos de niñas. Por ejemplo en la provincia de Jiangxi hay una tasa de nacimientos de varones de 138 por cada 100 niñas, cuando la media nacional es de 117 niños por cada 100 niñas, que a su vez es muy superior a la media internacional de 105 niños por cada 100 niñas (ya que la mortalidad de los niños es superior a la de las niñas, al final hay más población de mujeres que de hombres en casi todo el planeta)

La política del hijo único en este sentido puede provocar, y de hecho lo hace, que los abortos selectivos sean un instrumento muy común para asegurarse el nacimiento de un hijo varón, y que el abandono e infanticidio de niñas sea una práctica no tan inusual entre la población de este país.

Tabla 1: Población de China en el año 2000 (Total 1,276,301,000)

Cohorte de Edad

Población de Hombres (000)

Población de Mujeres (000)

Porcentaje de Hombres

Porcentaje de Mujeres

0-4

51171

46045

4.0

3.6

5-9

54211

48798

4.2

3.8

10-14

61432

55862

4.8

4.4

15-19

51813

48034

4.1

3.8

20-24

50272

47209

3.9

3.7

25-29

62979

59403

4.9

4.6

30-34

65752

61854

5.1

4.8

35-39

54375

51147

4.3

4.0

40-44

43587

40552

3.4

3.2

45-49

43969

41819

3.4

3.3

50-54

32187

29918

2.5

2.3

55-59

24232

22446

1.9

1.8

60-64

21173

20079

1.7

1.6

65-69

17433

17505

1.4

1.4

70-74

11870

13054

0.9

1.0

75-79

6577

8709

0.5

0.7

80+

3857

6799

0.3

0.5

TOTALES

656890

619233

51,47

48,52

Fuente: Naciones Unidas.

Aunque en China la política del hijo único perjudique seriamente a las niñas, desgraciadamente no es el único país asiático que vive una situación similar sin que el gobierno aplique ninguna medida de control demográfico. India es uno de los países del mundo con la mayor brecha de población entre hombres y mujeres, con una media de 93,3 mujeres por cada 100 hombres. Pero incluso sorprenden más los datos relacionados con dos países económicamente más desarrollados como lo son Corea del Sur y Taiwán. En este último nacen unos 110 niños por cada 100 niñas, dando lugar a un déficit de unas 400.000 mujeres en una población total de 23 millones. En Corea del Sur el déficit es aproximadamente de 150.000 mujeres. En ambos países está muy generalizado el uso de métodos avanzados de selección prenatal a través de las ecografías. Haciendo un análisis superficial se podría intuir que el punto en común de estos dos países con China es la tradición confuciana, en la que el nacimiento de un niño se considera un regalo del cielo, mientras que una niña implica una carga que hay que mantener hasta que otra familia se la lleve una vez se case.

En todo caso, claro está que la tradición confuciana no es la única que favorece al varón, ya que en la mayoría de las culturas la mujer es un ciudadano de segunda orden, cuyo destino depende en demasiadas ocasiones de las decisiones que tome su padre, hermano o marido, y sus derechos fundamentales se ven en gran medida negados. No olvidemos que el 70% de las personas pobres del planeta son mujeres.

La política del hijo único en China ha dado lugar a dos nuevos retos a los que este país deberá enfrentarse: la masculinización de su población, y el ya conocido problema del “niño emperador”. En cuanto al primero y con un déficit de entre unos 40 y 60 millones de mujeres (los datos no acaban de ser transparentes, ya que también existe el fenómeno de niñas nacidas pero no registradas, y que por tanto viven en la más completa oscuridad en cuanto a derechos como educación o sanidad) la población masculina heterosexual de China se encontrará con grandes dificultades a la hora de encontrar pareja durante las próximas generaciones.

La cuestión del “niño emperador” depende más de la educación que están recibiendo por parte de sus padres estos hijos únicos, a los que se les consiente todo tipo de privilegios ya que se les suma el amor incondicional de sus padres con el valor como único heredero posible de cada familia. Esto los convierte en pequeños amos y señores de su pequeño gran imperio del hogar. Quizás esta cuestión no está tan alejada de lo que sucede en los países occidentales más desarrollados económicamente donde cada vez es más común que las parejas tengan un solo hijo, muchas veces más protegido y consentido de lo que debiera.

Bibliografía:

Cuando las mujeres hayan desaparecido. Bénédicte Manier. Ediciones Cátedra. Universitat de València. Instituto de la Mujer.

Páginas consultadas:

http://en.wikipedia.org/wiki/One-child_policy

Rebeca González Barreiro, Rojo Asia.

5 comentarios:

Xuan dijo...

Muy interesante el artículo. Sólo se echa de menos algún enlace para contrastar la información :) O se ha sacado todo de la wikipedia?

Saludos y enhorabuena.

Rebeca Barreiro dijo...

Hola Xuan,

Se agradece tu aportación, pero como verás hay un libro de consulta bibliográfica del que se han sacado la mayoría de los datos, es muy recomendable su lectura, te animo a que le eches un ojo. Por otro lado poner enlaces por poner, pues tampoco tiene mucho sentido, no? por no hablar de lo divertido que es subir un artículo a este blog, con lo bien que se portan las fotos, y los cuadros...
un besazo
Bai

bai dijo...

está claro que el anonimato no es lo mío, y la teconología tampoco, jajaja

Anónimo dijo...

Gracias a esa ley algunas familias hemos tenido la suerte de poder adoptar una de las niñas que son abandonadas al nacer.

Anónimo dijo...

Pos si que lo van a tener chungo los chinos para poder pillar.Mira,por eso se vienen ahora tos paki.Aunque guapos guapos...muy interesante rebekiña. Haber cuando coño me empiezan las clases de chino!!.un bikiño