viernes, 19 de diciembre de 2008

超級女声 Super Girl

超級女 [chaoji nu sheng] fue un concurso televisivo organizado por la Televisión de Hunan entre los años 2004 y 2006, en el que como en American Idol, Operación Triunfo se presentaban unos candidatos, en este caso exclusivamente de género femenino, para ser formadas como cantantes de música comercial y en el que demostraron semana tras semana sus capacidades como cantantes en galas en directo. Este programa fue seguido por 1.3 millones de personas, un gran nivel de audiencia nunca visto hasta entonces.


En este sentido no se diferencia de nuestro Operación Triunfo, pero cuando el gobierno chino censura este programa por extravagante, de mal gusto y poco ético, prohibiendo la participación de artistas escandalosos y polémicos, y obligando a los concursantes a llevar peinados, ropas y accesorios en la línea de los valores dominantes, y no sólo eso sino que no podrán participar en futuros programas concursantes procedentes de Taiwán, Hong Kong o Macao, ya no estamos ante un American Idol. De este cambio de imagen y de contenido nació el Happy Voice Boys, una versión masculina del programa, en el que los concursantes cantan canciones mas acordes con la ética, que el gobierno quiere que sus jóvenes tengan como modelo.


Algunas fuentes comentan que la censura no fue tanto por lo escandaloso y morboso que es el reality, sino por la forma de elegir al ganador. En un país en el que no se elige a su gobernante a través de las urnas, la práctica de elegir a un cantante vía SMS, no gusta a muchos. Algunos observadores ven el fenómeno como una llamada a la democracia y como una práctica que puede acostumbrar al pueblo a elegir lo que ellos quieren. De hecho ganó la concursante que nada tiene que ver con el prototipo de belleza china y que según los entendidos no afina muy bien, pero los votantes consideraron que era la mejor. Los telespectadores sintieron que realmente en este programa se podía presentar y llegar a la final cualquier chica que aspirase a ser estrella de la canción, sin importar la procedencia o el estatus socio-económico de la concursante. Muchas jóvenes chinas en estos años se sintieron muy identificadas con sus ídolos y creció el movimiento fan por todas las regiones de China.




En este punto se abre un enigma al pensar, si un programa televisivo puede llevar a la población a plantearse el exigir el derecho a votar a sus políticos.


No sabemos realmente el origen de la censura hacia este programa pero en el China Daily, un periódico chino, comentaban que el resultado era un ejemplo de que la democracia no servía para elegir al mejor. Con esta postura del gobierno muchos analistas hablan de una censura debido al movimiento “democrático” que trajo consigo el programa, y otros que simplemente era para acabar con el mal gusto que este generaba; al que se le sumaba el argumento de que no se podría hablar de un movimiento “democrático” ya que ni fue transparente ni igualitario, porque el coste del SMS subió de precio en el día de la votación y muchos chinos no poseen un móvil debido a que su economía se lo impide.


Mas allá de descubrir el verdadero origen del cambio de contenidos del programa, ha quedado patente la “preocupación” del gobierno para que sus jóvenes no se desvíen de una ética correcta. Así concluyo con una pregunta que me surge cuando leo el revuelo que se creó cuando en el 2006 se acabó con 超級女, ¿se podría denominar censura cuando los gobiernos interceden para acabar con la telebasura?.


Más información acerca de este tema: http://zonaeuropa.com/20050829_1.htm (recopilación de noticias acerca del concurso en varios medios de comunicación, en inglés) y también http://www.danwei.org/trends_and_buzz/cppcc_exterminate_the_super_girls.php (declaraciones desde el Partido Comunista acerca del concurso)



Elena Blázquez, Rojo Asia.